Las escuelas de arte y espacios alternativos



Tanto la Escuela Nacional de Bellas Artes Carlos Baca Flor (en los años 80s y 90s tuvo denominaciones como escuela regional de bellas artes, instituto superior de arte y escuela superior pública de arte) así como la Escuela Profesional de Artes de la UNSA ofrecían formación orientada principalmente a técnicas consideradas elevadas como el óleo o el acrílico, relegando la acuarela a una posición marginal mediante su exclusión de los talleres principales. 

Los docentes que venían con una educación europea en la escuela de artes de la UNSA, como Miguel Ángel Espinoza formado en París y Ramiro Pareja proveniente de España con experiencia alemana, priorizaron al óleo y acrílico sobre la enseñanza de acuarela bajo ya que se asociaba a la falta estándares académicos requeridos para instituciones formales. Esta exclusión institucional forzó el desarrollo de rutas alternativas de aprendizaje. 

Mapa de ubicación de las escuelas de arte y espacios de enseñanza alternativa en el centro de Arequipa. El plano destaca la corta distancia entre la Escuela Carlos Baca Flor y la Escuela de la UNSA, lo que facilitó un intercambio constante. Esta cercanía permitió que, durante muchos años, varios docentes enseñaran en ambas instituciones a la vez, compartiendo técnicas y visiones académicas entre los dos centros principales de la ciudad

Sede de la Escuela de Arte Carlos Baca Flor en la calle Sucre 111 en el centro histórico de la ciudad. El edificio fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 1991, reconocimiento que protege su arquitectura de sillar. Actualmente, el local cuenta con el Escudo Azul de la UNESCO, una marca internacional que lo identifica como un bien cultural protegido. Además de sus aulas, el recinto alberga la Galería Luis Palao Berastain en homenaje al pintor, espacio principal para las exposiciones de la institución
Ingreso al local histórico de la Escuela Profesional de Artes de la UNSA, ubicado en la calle San Agustín 107. Parte de esta casona albergó los talleres de dibujo y pintura desde la creación del programa en 1982. Durante las décadas de los 80 y 90, este local y la cercana Escuela Baca Flor (ubicada a la vuelta de la escuela de la UNSA) fueron los principales centros de enseñanza artística del centro de Arequipa

Los talleres gestionados por los propios pintores funcionaron como espacios de socialización profesional donde se transmitía no solo técnica pictórica sino disposiciones corporales, criterios de valoración y redes de contactos. Entre ellos destacaron los talleres de la ANEA (Asociación nacional de escritores y artistas) liderados por Carlos de la Riva, Carlos Ticona y Luis Pantigoso. Mauro Castillo, uno de los referentes fundamentales de la acuarela arequipeña, nunca ofreció cursos académicos estructurados pero los estudiantes acudían a su taller y salían con él en expediciones al campo donde el aprendizaje ocurría mediante interacción directa.  Como relata el artista David Villalba: «la primera vez que yo vi pintar a un gran maestro fue Mauro Castillo, cuando yo estaba en cuarto año; salíamos a pintar al campo los dos solos, nos íbamos por los sitios más lejanos, como Yarabamba o como Characato». La incorporación tardía de la acuarela como taller principal en la Escuela Carlos Baca Flor recién ocurrió en 2003, y su formalización como carrera profesional fue en 2015, evidenciando un desfase de tres décadas entre la consolidación de la acuarela como marca regional y su reconocimiento institucional.

Alumnos de la Escuela de Arte Carlos Baca Flor a inicios de los años noventa. El local, ubicado en la calle Sucre, fue la casa del intelectual arequipeño Hipólito Sánchez Trujillo. Esta casona histórica fue adaptada para clases y talleres de arte en 1972, luego de que la institución pasara por diferentes locales en el centro histórico. Actualmente, el edificio continúa funcionando como sede principal de la escuela.

Registro fotográfico de estudiantes en el patio de la Escuela de Artes de la UNSA (mediados de los 80). En la imagen, captada cuando la escuela se ubicaba en la calle San Agustín, se identifica al centro al docente y artista Miguel Ángel Espinoza Salas, figura clave en la cátedra de pintura tras su formación en Europa. Registro del acuarelista Olger Gutiérrez.
Registro fotográfico de estudiantes en los talleres de la Escuela de Arte Carlos Baca Flor (inicios de los años 90). La imagen documenta el espacio de formación académica donde se impartían los fundamentos técnicos y el dominio del medio, pilares del oficio artístico en Arequipa.
Registro fotográfico de las instalaciones del primer local de la Escuela de Artes de la UNSA en la calle San Agustín (década de los 80). Este espacio arquitectónico en el centro histórico tuvo un carácter provisional por alrededor de 20 años, hasta el posterior traslado de la institución a un edificio construido especialmente para la Facultad de Artes.
Fachada de la sede de la Escuela de Arte Carlos Baca Flor en la calle Sucre 111, centro histórico de la ciudad. El edificio fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 1991, reconocimiento que protege su arquitectura de sillar. Actualmente, el local cuenta con el Escudo Azul de la UNESCO, marca internacional que lo identifica como un bien cultural protegido. Además de sus aulas, el recinto alberga la Galería Luis Palao Berastain, espacio principal para las exposiciones de la institución nombrado en homenaje al pintor.
Sede de la Escuela de Arte Carlos Baca Flor en la calle Sucre 111, centro histórico de la ciudad. El edificio fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 1991, reconocimiento que protege su arquitectura de sillar. Actualmente, el local cuenta con el Escudo Azul de la UNESCO, marca internacional que lo identifica como un bien cultural protegido. Además de sus aulas, el recinto alberga la Galería Luis Palao Berastain, espacio principal para las exposiciones de la institución nombrado en homenaje al pintor.
Sede de la Escuela de Arte Carlos Baca Flor (Calle Sucre 111, Centro Histórico). Declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 1991 para proteger su arquitectura de sillar, el edificio cuenta actualmente con el Escudo Azul de la UNESCO como bien cultural protegido. Además de sus aulas, el recinto alberga la Galería Luis Palao Berastain, espacio principal para las exposiciones de la institución nombrado en homenaje al destacado pintor.
Catálogo y lista de obras de la muestra colectiva de alumnos de segundo año de la Escuela de Artes de la UNSA (marzo de 1988). Este documento registra la exposición realizada en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA) de Arequipa, en la que participaron seis estudiantes —incluyendo a Fredy Hurtado y Vidal Salas— con obras en óleo y acuarela.
Catálogo y lista de obras de la muestra colectiva de alumnos de segundo año de la Escuela de Artes de la UNSA (marzo de 1988). Este documento registra la exposición realizada en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA) de Arequipa, donde participaron seis estudiantes —entre ellos Fredy Hurtado y Vidal Salas— presentando trabajos en las especialidades de óleo y acuarela.
Fotografía de los alumnos de la Promoción «Bodas de Oro» de la Escuela Carlos Baca Flor (2001). El nombre de la promoción conmemora el 50 aniversario de la fundación de la escuela. En la imagen se observa a los egresados que completaron su formación técnica en las especialidades de pintura, escultura y educación artística.
Muestra homenaje a Miguel Ángel Espinoza Salas (1950-1986) en el Centro Cultural UNSA. La fotografía registra a los pintores Ricardo Córdova y Freddy Hurtado frente al panel biográfico del artista. Espinoza fue un docente clave que inició sus clases en la Escuela de Artes de la UNSA en 1984, aportando una visión renovada y técnica tras su formación en Lima y Europa; su labor pedagógica fue fundamental para las generaciones de alumnos posteriores.
Invitación a la muestra colectiva «Acuarelas Arequipeñas Nueva Generación» en la Alianza Francesa de Lima (1990). El documento, con texto del artista Ricardo Córdova, presenta a alumnos de cuarto año de la Escuela de Artes de la UNSA. En el escrito se resalta que la formación académica universitaria les permitía abordar la acuarela con un rigor técnico y un estudio del oficio que los diferenciaba de los pintores tradicionales de la época.
Texto de presentación de la muestra «Jóvenes Expositores, Valores de la Plástica Arequipeña». Firmado por Miguel Ángel Cuadros, director de la Escuela Regional Carlos Baca Flor, el documento destaca el talento de los egresados y su notable dominio de la técnica de la acuarela. Asimismo, el registro evidencia el auspicio del Banco Continental, subrayando la importancia de la colaboración con la empresa privada para la difusión del trabajo de los nuevos artistas.
Catálogo de egresados de la Promoción «Bodas de Oro» (2001). Esta publicación, que celebró los 50 años de vida institucional de la Escuela Carlos Baca Flor, incluye una presentación del acuarelista y docente Jorge Belzú Bedoya. En el texto, se destaca que los alumnos egresaban con una sólida preparación tanto en las disciplinas de pintura y escultura como en el campo integral de las artes.
Presentación oficial del catálogo de la promoción de 1993 de la Escuela Carlos Baca Flor. Con un texto firmado por el director de ese entonces, Luis Alberto Málaga, el documento define a la institución como la Alma Mater de las artes en Arequipa. En este escrito se destaca un cambio importante en el lenguaje visual de la época: el tránsito desde la pintura figurativa hacia la exploración del arte abstracto.
Catálogo de la Exposición Pictórica Escultórica Colectiva de alumnos de la Escuela Carlos Baca Flor (septiembre de 1991). Este documento registra el funcionamiento de la galería institucional durante la década de los noventa, destacando su rol como espacio fundamental para que los estudiantes de pintura y escultura presentaran sus trabajos al público.