PERIODO
94 – 97
En este período se dan cambios importantes en cuanto al canon de la acuarela arequipeña definido en años previos. Mientras artistas como Carlos Ticona y Evaristo Callo mantienen la normatividad del paisaje realista tradicional, en otros autores emergen búsquedas que generan una renovación formal que anticipa una evolución posterior. Artistas como David Condori componen múltiples estilos pictóricos que van desde el realismo hacia aproximaciones expresionistas y abstractas, mostrando que se puede trabajar la técnica en diferentes registros. Susana Bouroncle introduce composiciones de mayor libertad cromática explorando temáticas urbanas contemporáneas. La transformación del espacio se refleja en un desplazamiento temático, donde la campiña rural cede terreno a representaciones que atestiguan el crecimiento de la ciudad. Figuras como Rolando Mattos, Ricardo Córdova y Oscar Cuadros desarrollan una iconografía marginal que documenta el impacto de la migración en Arequipa. Paralelamente, un tipo de bodegón y paisaje decorativo se destina específicamente al mercado Hare Krishna, con artistas especialistas en obras de elevada factura. La mediación fotográfica se intensifica, alterando la relación directa con el territorio por la disminución de las salidas al campo, práctica que había caracterizado las décadas anteriores. Persiste el virtuosismo hiperrealista entre muchos acuarelistas mientras que otros exploran lenguajes más subjetivos. Este período está marcado por la diversidad estética que transita entre los requerimientos de los concursos, la presión del mercado con fórmulas exitosas y el inicio del agotamiento de lo tradicional.















































